Aceptar
Añadir
Comprar
Comprar
Cancelar

Automóvil

FENÓMENOS GTI / M

os tiempos cambian. Y los fenómenos de mercado también. No sé si lo hacen en la misma medida, pero está claro que todo está cambiando. En mis tiempos, cuando empecé como probador de coches —hace justo ahora treinta años—, un GTI era algo especial; algo único; algo que todos los jovencitos —y no tan jovencitos— queríamos tener en nuestro garaje. Ahora, las nuevas generaciones de jovencitos, lo que quieren tener es un teléfono de última generación con el que acceder a ese mundo de fantasía pero a través del móvil. No quieren vivir las experiencias de primera mano, solo las quieren vivir en piel ajena a través de su pantalla táctil. Ahora un GTi no es lo mismo. Y lo más importante, no significan lo mismo. Son coches que tiene el aura de épocas pasadas, el glamour de sus siglas, pero no albergan ese espíritu deportivo e indómito de la década de los 90. Ahora son coches formidables, para todos los días e incluso para todos los gustos. Para comprar, sin duda, con los ojos cerrados. Pero no son coches deportivos, ni mucho menos. Coches deportivos de verdad hay pocos. El mes que viene haré un profundo análisis de este tema con un modelo que ha dado mucho que hablar en los últimos meses y que me ha parecido una decepción absoluta. Pero ese es otro tema y lo trataremos en el próximo número de AUTOMÓVIL, el 511. Este mes es para los GTI´s y, más concretamente, para los mejores de la categoría en estos momentos. Me repito con que no son excesivamente deportivos. Los llamaría mejor dinámicos. Son un concepto más popular. Para todos los públicos. Incluso su precio está más cercano a todos los bolsillos. Recuerdo que el primer VW Golf GTi que probé cuando entré a trabajar en esta bendita profesión en junio de 1991, fue un GTI 16v de la segunda generación. Pues bien, el precio era de 2,5 millones de pesetas que, para ponerlo en su contexto, era una cantidad suficiente para comprarte en buen piso en muchas capitales de provincia. Así que tenemos que alegrarnos que esa pérdida de carácter deportivo, haya supuesto por lo menos una democratización de su accesibilidad. Los que no defraudan (todavía) son los BMW M. Hubo un momento que empecé a perder la esperanza de que los “eme” se mantuvieran en el mercado intactos, impolutos como los originales M3. Al igual que le ha sucedido al fenómeno GTI, el M se ha transformado, ha evolucionado, pero no ha perdido tanta esencia como aquellos. Diría que con esta nueva generación ha ganado incluso. El nuevo M3 que protagoniza este número nos lo ha dejado claro: si dejamos fuera las añoranzas del pasado, el nuevo M3 es una maravilla y es un ejemplo de deportividad. Nada de sucedáneos. Nada de condiciones. Todo está enfocado a la deportividad. Diría que es de los pocos coches modernos que te siguen poniendo las pilas para conducir. A pesar de su apariencia de berlina, esconde un alma que ya quisieran deportivos con pedigrí ilustre y precio desorbitado. Se nos ha convertido el número en un especial GTI y en un especial BMW casi sin querer. La llegada del 128 Ti al subsegmento GTI ha supuesto una revolución y una manera de poner en el candelero a la marca bávara en todas y cada uno de las tendencias del mercado. Incluso la ofensiva eléctrica ha comenzado con la llegada de los i4 y los iX que darán mucho que hablar en los próximos meses. La electricidad ya ha llegado y BMW liderará su aportación deportiva. Los próximos M ya serán eléctricos —o parcialmente electrificados— y tendremos que tener fe en que nos seguirán entusiasmando. Al igual que su relación con la competición. BMW seguirá aunque su relación con Schnitzer haya terminado después de 50 años de colaboración conjunta y de una historia plagada de éxitos. Lo contamos en esta edición. Seguir leyendo

1E Ejemplar
2,99€
Carrito de la compra
1M 1 Mes
-
3M 3 Meses
7,99€
Carrito de la compra
6M 6 Meses
11,99€
Carrito de la compra
1A 1 Año
19,99€
Carrito de la compra

Las tarifas que se muestran se aplican a las compras a través de la plataforma web de Kiosko y Más

Regala El País